Cuando escribo estas líneas para la página web de la RFEC faltan tan sólo unas pocas horas para la celebración en Madrid de la Asamblea General, con los asambleístas reunidos para debatir la gestión desarrollada, los presupuestos, los proyectos ya en marcha y los que se iniciarán en los próximos meses. También tendrá lugar la Gran Gala de la Caza, en la que se reconocerá la trayectoria federativa y la labor desarrollada a favor de la caza por Manuel Andrade, que recibirá el Premio Carlos III, el más importante de la estructura federativa.
A nosotros, ahora, nos queda mucho por trabajar y más en unos momentos difíciles como estos, en los que, como no podía ser de otra forma, la crisis socioeconómica incide también en la actividad cinegética y en todo lo que la rodea. Decía hace unos días, en el I Observatorio Cinegético, que “de la crisis vamos a salir únicamente uniéndonos, colaborando todos, desde los cazadores a los propietarios, los organizadores de caza, los arrendatarios, las empresas del sector, tanto comerciales como industriales, las federaciones nacional y autonómicas y las distintas administraciones, es decir, todos los sectores relacionados con la actividad cinegética”.
Esta es la idea básica que quiero hacer llegar a todos los cazadores, estén federados o no, ya que para nosotros no habrá distinción alguna en nuestros esfuerzos para lograr lo mejor para la caza. No son tiempos de alegrías en los gastos, son tiempos de transparencia, de controlar al máximo y aportar el trabajo que sea necesario para seguir con todos los proyectos, con todas nuestras apuestas de gestión e investigación, con nuestra presencia en todos los foros para la defensa de la caza y la naturaleza, pero aquilatando al máximo las aportaciones económicas necesarias, pues en un momento en que todos los españoles nos apretamos el cinturón no se entendería otra forma de actuación que la diseñada
.
Así, aquí y ahora se hace más sensible la falta de ayudas de la Administración hacia el sector cinegético en su conjunto. Es momento de reclamar nuestro papel en la sociedad y en nuestra economía. “La caza es un importante motor del desarrollo rural, que hasta ahora no se ha tenido en cuenta a la hora de distribuir subvenciones y de dar ayudas. Cuando se agoten las ayudas europeas a la agricultura, la caza puede llegar a ser el principal motor de muchas zonas rurales, y como tal debe recibir más atención y facilidades por parte de las administraciones competentes”, era una de las conclusiones en el Observatorio antes citado.
Os resumo a continuación nuestros planteamientos, tal y como se les ha hecho llegar a los estamentos federativos:
1.- Un compromiso de estudiar un cambio en profundidad en el terreno legislativo, por el que se reconozca el papel primordial que la caza y los mismos cazadores tienen como parte activa en la conservación de la naturaleza, de la fauna y de la flora, en nuestro país, al mismo tiempo que se incentivan los programas de recuperación de especies y hábitats. Es imprescindible una ley básica de caza en España, con una armonización y simplificación de la compleja y contradictoria legislación sobre la regulación cinegética en las distintas autonomías. Y de una vez por todas, poner fin a la imposición de tener tantas licencias como comunidades autónomas en las que cacemos.
2.- Clarificación de la actual ley de seguridad vial en materia de responsabilidad en los accidentes provocados en nuestras carreteras por las especies cinegéticas.
3.- Compromiso de control, tanto genético como sanitario, de repoblaciones y de cualquier introducción de especies cinegéticas en nuestros territorios, con especial atención a nuevas especies alóctonas, cuya implantación no debe ser aceptada. Mantenimiento del equilibrio de la poblaciones de las diversas especies con un control adecuado de aquéllas cuya excesiva abundancia y efectos de predación incidan en las poblaciones de otras más escasas, de interés o en peligro de extinción.
En resumen, un desarrollo adecuado de la Ley de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, el estudio de la aprobación de una Ley Básica o armonizadora en materia de caza, la creación de la licencia única de caza, aprobación de un Reglamento de Guardas de Caza, la creación del Consejo Nacional de la Caza y la participación de la RFEC en el Consejo Estatal de Patrimonio Natural.
0 comentarios